6 consejos para seguir usando la bicicleta sin congelarse en el intento

6 consejos para seguir usando la bicicleta sin congelarse en el intento

No lo podemos negar. Se va el verano y llega el invierno, empieza el frío e inmediatamente ponemos en duda si subirnos a la bicicleta es una buena opción para salir de la casa. Nos da frío sólo pensar en el clima ahí afuera, se nos congelan las manos, el cuerpo y sólo queremos llegar a un lado donde la temperatura sea un agrado para nosotros. ¿Es hora de guardar la bicicleta por algunos meses? No! Especialmente en invierno, pedalear es todo un desafío, la pregunta del millón ahora es ¿Y cómo lo hacemos? Aquí te dejamos consejos para llevar a cabo tu plan inviernista

¡La ropa sí importa!
Esto puede ser más obvio de lo que crees, pero el clima es muy diferente de un día para otro y si un día saliste con short y polera, al otro te van a faltar capas para sentirte cómodo ¿Pero cuál es el camino correcto? No creas que si te envuelves con cientos de polerones y sweaters vas a pedalear bien, demasiadas capas te dejarán pegajoso/a al llegar. Siempre mantén un equilibrio: ni mucho calor, ni mucho frío. El director de la organización de bicicletas de Indianápolis Indycog, Kevin Whited reafirma el uso de capas "no debes estar tan abrigado cuando te subas a tu bicicleta, si lo estás, tienes demasiada ropa puesta". “Siempre debes estar con un poco de frío antes de subirte y empezar a pedalear”. Y un dato que no debes olvidar: Siempre llevar un par de calcetines extra guardados, por si pones tu pie en algún charco de agua accidentalmente.

¡Ouch! Mis dedos se congelan
Sí, este sí que es un gran problema, cuando se congelan las extremidades. Y para qué vamos a mentir, es realmente desagradable. Más que tu cuerpo, las manos,los pies, el cuello y las orejas son las áreas que mejor deben ir protegidas. Si te acomoda, puedes llevar contigo dos pares de guantes, uno más pesado y otro más ligero para manejar los cambios de temperatura.

 

Necesitas un guardabarros
Solo cuando vas pedaleando y te encuentras con un montón de lodo, que puede salpicar fácilmente en tus pantalones, te das cuentas y admites que debes tener una bicicleta con los guardabarros adecuados. Esto sí es importante, no sólo para que no te manches tu ropa con barro o agua, sino también a las otras personas que van pedaleando a tu alrededor.

¡Siempre iluminados!
Aunque esto debe ser todo el año, sobre todo en invierno debes invertir en buenas luces. Y lo mejor es que como la tecnología va tan rápido, hay unas diminutas y extremadamente brillantes. Son tan buenas que todos los autos te pueden ver, como la luces Knog Blinder es ideal para el invierno para caminos bien iluminados y como luces de seguridad durante el día ¡Lo mejor es que se ven desde más de 800 metros de distancia!.

Acomoda tu asiento
Sí, tal cual lo estas leyendo, el asiento también es un factor importante a la hora de pedalear. Si eres de los que ocupa el sillín muy arriba, bájalo al centro, esto hará que tu bicicleta se mueva mucho menos. La alcaldesa de la bicicleta en Amsterdam, Anna Luten hace énfasis en este punto “si tus pies pueden quedar planos en el suelo, estarás mucho más estable y menos propenso a resbalar”.

Aprender a disfrutar
Sabemos que el invierno es frío, que a veces la lluvia inunda las calles y que cuando sales está prácticamente oscuro. Puedes tomar el bus, el tren, uber o tu auto. Pero pedalear en invierno es tu próximo desafío, a medida que lo hagas con frecuencia aprenderás a disfrutar cada minuto: Las mañanas frías, los autos tirando agua, los días húmedos y los grados bajo cero que a veces tanto incomodan y te dejan tu nariz roja.

Y tal como dice Luten a Citylab, los días de invierno pueden ser mágicos para moverse “Cuando estás fuera del camino, a menudo eres la única persona alrededor y también es sorprendentemente confiable. En el invierno hay retrasos en el transporte público. En una bicicleta puedes ir más despacio de lo normal, pero al menos tienes una idea más clara de cuánto tiempo te llevará llegar de A a B” Y así día tras día, hasta que no te des cuenta que la Primavera ¡Por fin llegó! ¿Listos para un próximo invierno?